Nuestro ser, nuestro interior, se encuentra en una contradicción, perseguimiento constante. Momentos o circunstancias que alguna vez nos hirieron, cuesta que salgan de nuestro inconsciente. Lamentablemente muchas veces, hubo gente que resulto involucrada sin quererlo, y también pagó consecuencias de ello. Pero sabemos que esas personas son ajenas a tales acontecimientos. Difícil de hacer notar y doloroso perder valores que eran gran ayuda y resultaban grandes compañeros.
1 comentario:
Ausencias, presencias, cualquiera que prevalezca se hace sentir con fuerza, bien o mal depende de los dias supongo. No se van a olvidar, si, van a quedar sepultados en el inconciente, ojalá sepultados con toneladas de buenos momentos. Y creo que los valores, si realmente lo fueron, se podrían recuperar, siguen estando.
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