lunes, 17 de diciembre de 2007

Duele

Confusiones incontrolables que nos llevan a la duda, a perdernos en un más allá, en un laberinto donde no sabemos si hay una salida.
Decisiones erradas, o apresuradas que pueden hacernos caer en un mar de lágrimas, un mar tan profundo, profundidad donde nos sentimos ahogados de tanto pensar, de tanto decaer y levantarnos constantemente si encontrar una solución válida o aceptada por nosotros mismo, solución que quizás no sea la correcta, y volver al suelo, empezar nuevamente desde abajo, hasta de cero, sentir la carga de la desilusión ajena, de las heridas que dejamos en el otro y las que llevamos marcadas eternamente en nuestra alma...