Son como puntos suspensivos, una especie de vacío que para llenarlo no hay más que permitir que las nuevas vibras entren.
Muchas veces dejamos ese espacio esperando que sea ocupado por a quien nunca le perteneció.
Los lugares en la vida de uno se ganan y se mantienen alimentándolos.
Quien es invisible, no está.
Muchas veces dejamos ese espacio esperando que sea ocupado por a quien nunca le perteneció.
Los lugares en la vida de uno se ganan y se mantienen alimentándolos.
Quien es invisible, no está.