jueves, 29 de octubre de 2020

Vas a quedarte...

 Podía haber sido insignificante, una situación hasta si se quiere incómoda y tal vez hasta con rencor de por medio por cada una de esas palabras que permanecieron guardadas en silencio por años. Pero de alguna manera, quizás incertidumbre, movió las piezas para que encastraran. Por supuesto que las probabilidades de que fuese satisfactorio, eran ínfimas. 
Los reencuentros comenzaron a ser cada vez más frecuentes pero ignorando cualquier hecho que pudiese involucrar sentimientos pero también consciente/s de no quererlo. Había una traba por varias cuestiones que no quería sacarse, probablemente miedo.
Cuando se dejaron llevar, era tarde para retroceder, habían muchos sentimientos en juego y estaban atravesando una segunda oportunidad. Cada una llevaba una mochila a cargo, muchas cosas que resolver.
Eligieron esperarse para construir algo sano, algo con amor, con respeto. Y eso ocurrió, claro que todo parecía ser como la primera vez, pero se entendieron y comenzó a transformarse en una relación de amor sano y puro. Querer al otro como es, no ocultarse nada, darse los espacios necesarios para afrontar cada instante.
A veces pensamos que ya pasó el tren y  de golpe la vida te sacude y te pone enfrente a esa persona que estabas esperando...

viernes, 23 de octubre de 2020

Proceso de reconocimiento

 La inocencia reflejada en la niñez es el sentimiento más puro y sincero que atravesamos, los conocimientos breves que tenemos son insignificantes y el problema más grande es el de matemática. 

La realidad es tan lejana que ni podemos verla. Pero algún día ocurre que el reloj de arena comienza a deslizarse hacia un lado y el tiempo empieza a correr, pero no para que nos apuremos, no es por llegar tarde, es para que valoremos cada instante, cada segundo porque son únicos. 

Luego ya no miramos con los mismos ojos y la arena nos tapa, llegamos al final. 

viernes, 9 de octubre de 2020

Deseo?

 Cómo distinguir si es deseo o pertenencia o ambas. Cómo poder asumir una pérdida, las heridas sanan pero permanecen ahí, por momentos pareciesen abrirse, luchamos con las cicatrices y el hoy porque retrocedemos un paso sin mirar el que estamos avanzando. Y luego es tarde para redimirse. 
A veces o generalmente depende de un compañerismo, una lealtad con el prójimo para que la complicidad pueda ser satisfactoria, si no hay confianza, respeto, todo es el vano