Dónde quedo la personalidad de cada uno, el amor y valor propio. Tan bajo se puede caer para que la palabra tenga que tener valor a través de otro. Y ese otro? Es como el dicho: quién le dio vela en este entierro. Qué poco valemos.
Hay que pelear por los derechos, por las cosas que realmente valen la pena, como la vida y no, por lo que no tiene importancia, sobre todo esos valores "materiales". En que nos convertimos, perece que el significado solo nos lleva a un solo fin: no somos NADA.
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