lunes, 18 de agosto de 2008

Irse 01-1930 / 19-07-2008

Un día nos creemos inmortales pero sin esperarlo ni siquiera imaginarlo, de repente, nos vamos, desaparecemos del hoy, de la cotidianeidad, de nuestros seres queridos físicamente.
Solo podemos hablar desde fuera, del dolor de estar de este lado y no poder ver más a esa persona, buena o mala, querida o no, amada o no, que fue feliz o no; no está más y a veces el egoísmo es muy fuerte, se mezcla con el amor y el no querer que esa persona se vaya.
No pudimos salir juntas, no te pude sacar como me habías pedido, como te había prometido; lo lamento tanto. Perdón, perdón por no valorarte como merecías.
No quiero que sufras más. Siempre estarás en mi, en mi recuerdo...siempre...

1 comentario:

Anónimo dijo...

OPs...no sabía. Pero es así como decís, aunque nada pueda sacarte la tristeza. Sólo sé que pasa...
Abrazos

Nati