Cuán rápido de dejan de tener los mismo o cercanos sentimientos que nos desarmaban con tan solo una mirada, qué tan importante eran, o será que el dolor hace que todos los sentimientos y sensaciones se vuelvan en contra.
Cómo saberlo si ya no somos los mismos, si el dolor triunfó sobre nosotros sin quererlo. Y cómo volver a recuperar algo de lo que nos hacía tan bien, de lo que nos daba alegría; no hacían falta las palabras para saber lo que sentíamos.
Algunos no perdonamos, otros, no olvidamos, capaz que ninguna de las dos cosas, o tal vez, damos una segunda oportunidad.
No seamos tan exigentes, reencorosos, todos tenemos errores, y todos pasamos alguna vez por ese sufrimiento.
Ayer lloraste vos, hoy lloro yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario