Poder sentirse reflejado en una palabra, en una frase, en un pequeño fragmento donde un sentimiento, una emoción tienen el poder de todo...
jueves, 2 de diciembre de 2010
Trasluz
Firmeza, bloqueo, perder absolutamente la contraseña. Formarse o transformarse en lo que somos, pero no, con un chaleco antibalas donde cada segundo está agujereado, pero no llega a donde quieren que llegue; pero levemente se siente un dolor, una dificultad al respirar; pero el chaleco nos protege de alguna manera, o no; intenta que no sigamos rompiéndonos la cabeza contra la pared y que ese corazón ya herido continúe sangrando. A veces los pensamientos son muy propios y malos, a veces no son controlables. Cómo eramos, cómo. Las sonrisas, las ganas de reír, no parar, que duelan los cachetes. Que se unan las miradas, los pensamientos, las ilusiones, cómo era. Hoy nos auto miramos en el reflejo, a veces en el reflejo de otro, a veces no está bueno, porque no somos perfectos y ahí es cuando vemos todas las imperfecciones, lo que nos disgusta, lo que queremos y lo que no. Pero más allá de la protección, algo late detrás y ese no para, solo hay que descubrir la contraseña perdida, difícil, pero no imposible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario