martes, 11 de mayo de 2010

Refugio

A veces, a veces sentimientos encontrados, sentimientos que no queremos que aparezcan, que no queremos sentir, o que queremos dejar de sentir. A veces poder controlar las situaciones y otras, desbordarnos en ellas. Querer refugiarnos en un silencio profundo, en un suspiro o en un respirar lentamente, pero solo conseguir más amargura. Intentarlo de alguna forma, sin seguir una rutina, o si, pero sin una guía, un reglamento, sin dejarnos llevar, porque eso conllevaría a la autodestrucción, esa que tratamos de ayudar a dejar atrás para poder dar un medio paso adelante. Cerrar los ojos y seguir viéndola, seguir sintiendo el escalofrío del primer día, o de esa sensación que no pasa todos los días al girar la esquina. Perdernos en un pensamiento, solo perdernos constantemente, cada día, cada segundo, cada instante, y seguir perdiéndonos en esa imagen que se va borrando pero vuelve, en lo que fuimos cuando eramos uno, en los recuerdos, buenos y malos que se fueron armando con el correr de los días y siempre perdernos; pero hasta cuándo, hasta cuándo continuar con tanto dolor... 

No hay comentarios: