Difícil desprenderse de las cosas. Llegar a tenerlas y luego dejarlas ir, así, de repente, en un solo abrir y cerrar de ojos.
Quizás hasta ni conciencia teníamos de tenerla, o sí, pero estaba todo muy guardado, lo olvidabamos. Pero luego, al recordar, lo perdimos, o quizás no. Quizás esté pero transformado, sí, transformado en algo que perderá el valor inicial.
Debemos aprender a despegarnos de las cosas, ya que son cosas en sí, y deberíamos no darle tanta importancia a lo que no lo tiene...tal vez.
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